JAIO LERTXUNDI
Mujer-árbol
Jaio Lertxundi es artista plástica y visual.
En 20 años de trabajo ha creado una obra sólida y honesta que vierte en diferentes soportes: fotografía, videoarte, instalaciones, transferencias o “visual Live”, buscando sorprender al público en lo cotidiano.
Mujer-árbol sumergida en una naturaleza intima y herida, su mirada no busca representar ni transformar la realidad, sino comprenderla. Comprender el ciclo muerte/vida que unifica todo lo real a través de una compleja red de cuidados.
Jaio por Jaio
Vinculada a la creación de imágenes, los paisajes de naturaleza universal forman unos de los ejes fundamentales de mi trabajo. Me interesan los procesos de transformación y la revalorización del cuidado en ese círculo nutricional. A través del arte sostenible, exploro la relación del ser humano con la naturaleza, el bosque los árboles, las plantas.
En la practica de mi obra genero piezas visuales marcadas por la experimentación, desde imágenes fotográficas con exposición múltiples que reconstruyen esos paisajes orgánicos y proponen íntimas arquitecturas mágicas, hasta transferencias fotográficas de paisajes arbóreos sobre papel, secciones de troncos y piedra.
De esta íntima asociación entre arquetipo visual natural y materia orgánica e inorgánica surge una obra que plantea repensar nuestras relaciones vinculares como humanos con lo vegetal y lo maquínico.
Una obra para habitar la incertidumbre
Su obra comienza como una introspección en busca de equilibrio. Es la época de los “Autorretratos”, imágenes que emergen de la oscuridad buscando definirse.
Más tarde ensaya una mirada salvaje que, en lugar de racionalizarlo todo, se abre a lo sensible en cada detalle. Surgen de ahí series como “Pinpilinpauxak” o “Amapolas”, de perturbadora belleza y precisión técnica.
Cada detalle se muestra como un acto de cuidados que le permite acceder a una naturaleza mitológica y protectora: Amalurra, Gaia, Pachamama. De ahí surgen las “Maris”, de mayor complejidad estética, donde la naturaleza se muestra mujer: Mujer creadora.
Se trata de una propuesta optimista, que crea vida, donde la razón sólo ve colapso. No es una búsqueda activa, sino una apertura, una espera, un atreverse a habitar la incertidumbre con esperanza.